Suspende Peñasquito pago a empleados, proveedores y contratistas

MAZAPIL, ZAC.- Minera Peñasquito suspendió todos los pagos a empleados, trabajadores sindicalizados, contratistas, proveedores y contratistas, por el bloqueo que permanece en los accesos al complejo minero desde el pasado 27 de marzo.

Mediante un comunicado, la empresa dio a conocer además la suspensión de todas las «contribuciones» a fideicomisos, proyectos productivos, becas y programas de inversión social que se entregaba a habitantes del municipio.

El bloque lo encabezan habitantes del ejido San Juan, así como representantes de la empresa transportista CAVA, lo que impide la salida y entrada terrestre a la mina.

Peñasquito, ejemplo de minería a cielo abierto.

Directivos de la empresa han referido, que el día en que empezó el bloqueo, Felipe Pinedo, representante de los manifestantes, líder del Frente Popular de Lucha de Zacatecas (FPLZ), ligado al senador José Narro Céspedes, exigió el pago de 42 millones de dólares por la afectación de un cuerpo de agua del ejido en mención, a consecuencia de la actividad a cielo abierto que realiza el consorcio metalúrgico.

Los ejidatarios denunciaron públicamente los estragos que ha dejado la mina en sus territorios.

Además, la minera ha manifestado que la empresa CAVA, de quien es el propietario Ascencio Carrillo, ha solicitado el pago de 184 millones de pesos por concepto de una tarifa de desplazamiento, que para la empresa representa una tentativa de extorsión.

Minera Peñasquito afirmó que no está dispuesta a ceder a las exigencias y que se han interpuesto las denuncias penales contra los líderes de los bloqueos.

El bloque, de acuerdo a la versión de la propia mina, afecta a más de 20 mil personas que colaboran de forma directa e indirecta en las operaciones. Se estima que más de 80% de los trabajadores son zacatecanos y más de 500de comunidades cercanas.

Comunicado mediante el que se anuncia suspensión de pagos.

Suma Minera Gold Corp más quejas por afectaciones

Por Elías Escalante

ZACATECAS, MEX.- La Minera Peñasquito filial de Gold Corp y Newmont sumó a su larga lista otra queja de proveedores y habitantes de comunidades aledañas al complejo minero, ubicado en el municipio de Mazapil, por incumplimiento en acuerdos y daños al ecosistema.

En esta ocasión, los transportistas Unión de Transportistas y Trabajadores del municipio de Mazapil amenazaron con bloquear los accesos a la mina por incumplimientos en acuerdos con la firma canadiense.

La organización integra más de 90% de los ejidatarios de Mazapil, quienes hace una década firmaron acuerdos con la empresa minera que se comprometió a que a cambio del uso por la extracción y explotación del suelo de la región, a cambio de ofrecer empleo de manera preferencial y permanente todo el tiempo de vida de la mina en áreas de acarreo de material pétreo, agua en pipa, proveeduría de mercancías y servicios.

En 2018, los accesos de la mina fueron bloqueados por transportistas por incumplimientos con la empresa.

Sin embargo, la minera otorgó casi en su totalidad el acarreo de materiales a la empresa EPSA, de capital español, dejando sin empleo a los ejidatarios.

En junio de 2018, los ejidatarios realizaron un bloqueo en la minera para que respetaran los convenios que se suscribieron en 2009 por el cambio del uso de sus parcelas y agostaderos de manera temporal.

Respecto a los daños ecológicos por los que se señala a la minera, Lauro Herrera Méndez afirmó que la contaminación del medio ambiente, escases de agua, afectaciones a la fauna y falta de tierras de cultivo son sólo algunos de los daños que ha dejado el complejo minero en todo el municipio.

Incluso, refirió que se han registrado supuestas muertes de niños por contaminación, y que al menos cuatro comunidades cercanas a la mina debieron ser reubicados y no ha sucedido.

Indicó que 435 ejidatarios de la comunidad de Cedros han tenido que soportar los basureros generados alrededor de la mina.

El campo se ha devastado, los mantos acuíferos  y la poca agua que queda está contaminada, sostuvo.

Los inconformes aclaran que no están en contra del desarrollo, pero la falta de compromiso de la mina los hace ver como los peores enemigos de la empresa del sector metalúrgico.

Por lo que esperarán a que se respeten los acuerdos y evitar así la movilización que tienen planeada.