Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- Veracruz, Oaxaca, San Luis Potosí, Nuevo León, Tamaulipas y Michoacán, son las entidades con mayor deforestación de sus zonas boscosas.
Los casos más extremos de deforestación en el país como el Gran Bosque de Agua, La Malinche en la Meseta Purépecha y los Tuxtlas, son algunos de los que han sido documentados por diversas organizaciones como GreenPeace México.
Este 21 de marzo se conmemora el Día Internacional de los Bosques para recalcar la importancia de estas áreas naturales en la vida de las personas.
En México, entre las principales causas de la deforestación además de la tala clandestina, está desmedido avance de los potreros, ciudades y monocultivos sobre los bosques.
En el territorio nacional existen 34 millones de hectáreas de bosques y para su protección se ha trabajado en el combate de incendios forestales.
Para la actual administración, el compromiso del gobierno es lograr la deforestación cero al 2030 y se tiene la meta de reforestar un millón de hectáreas.
Los problemas que afectan los bosques se registran en todo el territorio nacional, aunque con mayor énfasis en entidades como

Hasta 2017, el país ocupaba la posición 67 a nivel mundial en tasa de deforestación. Y según la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales (FRA por sus siglas en inglés), publicada cada cinco años por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la pérdida promedio anual de superficie forestal arbolada en México, pasó de 190 mil 400 hectáreas por año, en el periodo 1990 a 2000, a 91 mil 600 hectáreas, en el periodo 2010 a 2015.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) refiere que los bosques son grandes proveedores de la naturaleza, además de ser una fuente de agua y seguridad alimentaria.

En las ciudades, los bosques son útiles como un acondicionador natural del aire, pues bajan su temperatura entre 2 y 8 grados, además reducen la contaminación acústica del ruido de las carreteras y zonas industriales.
Los aportes ambientales que dan las zonas boscosas también ayudan a filtrar las partículas contaminantes del aire y ayudan a mitigar el cambio climático.
Filtran las partículas contaminantes del aire, funcionan como sumideros, y ayudan a mitigar el cambio climático.